Qué hacer en Milán
Empieza por el Duomo, la colosal catedral gótica de Milán — sube a las azoteas (entrada aparte) para ver un bosque de agujas de mármol y, en días despejados, los Alpes en el horizonte. Al lado, camina por la Galleria Vittorio Emanuele II, con su cúpula de cristal, y gira el talón sobre el toro de mosaico para tener suerte, y continúa hasta La Scala, el teatro de ópera que ha estrenado obras de Verdi y Puccini desde 1778.
Desde ahí ve al Castillo Sforzesco, la fortaleza renacentista convertida en complejo de museos que alberga una de las últimas esculturas de Miguel Ángel, y luego cruza la ciudad para ver la Última Cena de Leonardo da Vinci en Santa Maria delle Grazie (reserva con meses de antelación) y recorrer las obras maestras renacentistas de la Pinacoteca di Brera, en el barrio artístico de Brera.








