Qué hacer en Málaga
Empieza en la base de la colina, donde conviven los dos monumentos más antiguos: el Teatro Romano del siglo I y, justo encima, la Alcazaba morisca, una de las fortalezas-palacio mejor conservadas de España. Sube por sus rampas para ver los tejados desde arriba y camina después hasta la inacabada Catedral de Málaga, apodada 'la Manquita' — la manca — porque su segunda torre nunca se terminó.
La otra parada esencial de Málaga es el arte: el Museo Picasso, instalado en un palacio del siglo XVI, reúne más de 280 obras donadas por la propia familia del artista, y está a pocas calles de la casa de la Plaza de la Merced donde nació. Termina en Muelle Uno, el paseo portuario renovado, donde un cubo de cristal inspirado en el de París marca la única sede del Centro Pompidou en España.
Barrios y dónde comer
El centro histórico, alrededor de la Calle Larios y la Plaza de la Constitución, es donde empiezan la mayoría de las visitas — elegante, peatonal y muy concurrido al mediodía. Para un ritmo distinto, ve al Soho, el antiguo barrio portuario convertido en galería al aire libre, donde el proyecto de arte urbano MAUS ha cubierto fachadas enteras con murales de artistas internacionales.
Come como un malagueño junto al agua: los espetos, sardinas ensartadas en una caña y asadas sobre brasas en la playa, son el plato con más personalidad de la ciudad, mejor disfrutados en un chiringuito de la Malagueta o Pedregalejo. Acompáñalos con pescaíto frito, una fritura variada de pescaditos, y termina con una copa de vino dulce de Málaga.
Cómo moverse y mejor época para ir
El centro de Málaga es compacto y lo bastante llano como para recorrerlo a pie en un día. El aeropuerto conecta con el centro mediante un tren de Cercanías rápido (unos 12 minutos hasta la estación principal), y esa misma línea de cercanías recorre la costa hasta los pueblos de playa; para pueblos de montaña como Mijas necesitarás autobús o coche de alquiler, ya que quedan bastante fuera de la ciudad.
Los mejores meses son de abril a junio y de septiembre a octubre, cuando las temperaturas son cálidas sin el calor del pico de verano, que en julio y agosto supera los 35 °C. Los free tours salen todo el año con lluvia o con sol, así que, vengas cuando vengas, lleva protección solar y calzado cómodo para las cuestas de la Alcazaba.