Qué hacer en Medellín
Empieza en el centro histórico con la Plaza Botero, donde 23 esculturas de bronce de Fernando Botero se alzan frente al Museo de Antioquia, y luego coge el metro hasta la Comuna 13 para ver las escaleras eléctricas al aire libre y el arte urbano que convirtieron uno de los barrios más complicados de la ciudad en uno de los más visitados. El propio Metrocable merece el paseo aunque no tengas un destino concreto en mente — los teleféricos suben justo sobre los tejados de barrios de ladera que antes eran invisibles para el resto de la ciudad.
Para cambiar de ritmo, sube por la Línea K o L hasta el Parque Arví, una reserva natural sobre la ciudad a la que se llega enteramente en teleférico, o dedica un día a una excursión a Guatapé y la Piedra del Peñol — sube sus cerca de 740 escalones para una vista panorámica sobre el embalse y los coloridos zócalos del pueblo. De vuelta en la ciudad, El Poblado y Laureles muestran dos caras muy distintas de la vida diaria paisa.







