Qué hacer en Santiago
Empieza por el casco histórico: la Plaza de Armas, la plaza que Pedro de Valdivia trazó el mismo día en que fundó la ciudad en 1541, todavía enmarcada por la Catedral Metropolitana y el antiguo palacio de la Real Audiencia. A poca distancia, el neoclásico Palacio de La Moneda acoge el Cambio de Guardia en mañanas alternas: un despliegue formal de marcha y música justo frente a la sede del gobierno chileno.
Para la vista que prometen todas las guías, sube al Cerro Santa Lucía, la pequeña colina en pleno centro donde Valdivia acampó por primera vez, o toma el funicular hasta el Cerro San Cristóbal para una panorámica más amplia que llega hasta los Andes en los días despejados. Ambas colinas interrumpen la cuadrícula colonial y dan la medida de cuánto se ha extendido la ciudad bajo las montañas.








